𝗘𝗟 𝗩𝗘𝗥𝗗𝗔𝗗𝗘𝗥𝗢 𝗬𝗢, 𝗗𝗘𝗦𝗗𝗘 𝗘𝗟 𝗣𝗨𝗡𝗧𝗢 𝗗𝗘 𝗩𝗜𝗦𝗧𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝗣𝗦𝗜𝗖𝗢𝗔𝗡𝗔𝗟𝗜𝗦𝗜𝗦
Un diario de Guatemala; “Excelsior”, trae esta noche un artículo en que alaba con justicia a la iniciativa del Sr. Rector de la Universidad, poniendo bajo los auspicios de esta institución mis conferencias. Si bien conozco mi insuficiencia, si tiene el procedimiento de la Universidad Nacional, un gran mérito, y esto se puede considerar como un paso de la postguerra; que la ciencia se haga menos docta y más popular, es decir; tratar de llegar más al alma del pueblo y no dejarla reducida en un círculo estrecho.
Conozco un editor en España, que tiene una fortuna de sesenta millones; así como vende libros, pudo vender sardinas; el que llega a la presencia de este hombre, se ve obligado a dejarle sus manuscritos, porque sugestiona; hay algo en su persona que no tiene que ver con la parte exterior, con su yo externo, sino algo que podemos llamar el Yo Interno que se exterioriza y que conquista. Así, tenemos dos clases de hombres: Unos que sobresalen mediante sus facultades intelectuales y otros por esa Incógnita, por el Ego Interno.
Vean ustedes señores, una partida de ajedrez entre Laskar y Capablanca; Laskar hace un esfuerzo inmenso para combinar su jugada; piensa un cuarto de hora, se pone pálido y al fin mueve la figura; Capablanca anda silbando por los salones, cuenta chistes, va de acá para allá, y cuando llega al tablero, mueve la pieza para ganar. El primero es el hombre consciente, científico, el hombre que trabaja con el cerebro; el otro, el hombre subconsciente, que se deja guiar por el Yo Interno, o que es impulsado por él. Todos estos han nacido así y fueron destinados para triunfar.
Hoy tenemos medios, la clave, prácticas para desarrollar estas facultades subconscientes, estas potencialidades que residen en nuestro yo interior.
Esta es la enseñanza práctica, este es el buen mensaje que traemos los Rosa~Cruz.
Tomemos un hombre hambriento y le mostramos una manzana; inmediatamente, en las glándulas salivales se reúnen las secreciones necesarias para digerir la manzana. Si se le presenta enseguida un trozo de carne, las secreciones cambian instantáneamente. Estas pruebas se pueden hacer con varias especies alimenticias, logrando siempre que el efecto sea inmediato.
Se alcanzan por medio de la sugestión efectos parecidos y raros. Yo vi una vez a un sujeto a quien el sugestionador decía: “Tiene usted una mancha roja en el brazo”, y sin tocarle para nada, al poco rato, iba apareciendo la mancha. Todos los médicos saben que por medio de estas sugestiones se pueden lograr manchas en la piel. El susto, la alegría, el temor, actúan sobre las funciones de nuestro organismo; un susto nos pone pálidos, una alegría nos puede poner rojos; y así mismo, las impresiones que se reciben en nuestro organismo, producen muchas veces la salud y el bienestar. El mismo trauma psíquico producirá en uno la neurastenia, en otro histerismo, en otro Basedow y en otro la diabetes, etc. La cantidad y calidad de las secreciones de nuestra sangre, depende de estas mismas impresiones, como también un aumento repentino de las secreciones, influye y hace cambiar nuestro estado de ánimo.
El mismo Stiller dice: “Funciones netamente orgánicas, como menstruación, polución, sudor, aumento o disminución de la orina, digestión, pueden, por vía de impresiones psíquicas, ser retenidas o aumentadas; los movimientos musculares pueden ser llevados por la misma vía a un calambre o a la paralización del alma, hasta tal grado que producen insensibilidad, sordera y ceguera crónicas. Más dice, se puede lograr mediante impresiones psíquicas, ampollas en la piel o manchas que solo se conocen en afecciones de la piel o en enfermedades nerviosas”.
Ese Yo Interno es de una importancia inmensa y debería ser, sobretodo, considerado por los maestros. A nosotros siempre han tratado de sugestionarnos, de hacernos repetir las cosas como loros, pero nunca se ha considerado la potencialidad que tenemos dentro.
Todo el mundo se queja de la falta de memoria, cuando leemos una obra y estamos en la página décima, es seguro que las tres primeras están completamente olvidadas; pero no olvidadas, no perdamos de vista que ha quedado todo aquello que leímos, impreso, registrado en el yo interno, y se puede después, por ciertas prácticas que los Rosa~Cruz conocemos, ser llevado otra vez a la consciencia. Todas las impresiones que recibimos por los sentidos, quedan almacenadas dentro de nosotros y lo que necesitamos es provocar el despertamiento, la ascensión a la superficie. Por eso las prácticas Rosa~Cruz, aumentan la memoria y hacen que seamos realmente inteligentes, a pesar de haber olvidado conscientemente lo aprendido.
Así como se contagian las enfermedades, contagiemos la salud; enseñemos a la gente a que constantemente se imaginen que están sanas y esto se logra, desarrollando la voluntad imaginativa, No la Motriz.
Hay médicos notables, sabios que teóricamente conocen todas las fórmulas terapéuticas, y al llegar a la cabecera de un enfermo a veces son peores que la propia enfermedad, porque les falta el Yo Interno que debe impresionar al paciente. La curación no se consigue con conocimientos teóricos, sino con la aplicación práctica pero sencilla: “He allí la Clave de las Curaciones de los llamados Curanderos”.
La potencialidad del Ego Interno en el médico y en el abogado, se obtiene mediante el equilibrio entre la parte material y la parte espiritual. Cuando logramos esto, crece el Yo Interno, se forma lo que llamamos la verdadera individualidad; en este trance se desarrolla la facultad de transmitir y de recibir, el hombre es una especie de Radio, en quien la glándula pineal emite, y el plexo solar recibe. El secreto está, pues, en activar y en poner en función la glándula pineal y el plexo solar, para obtener éxito en la vida.
Los hombres que tienen esa facultad, son los que sobresalen, los que triunfan, y los medios de lograrlo, son las prácticas Rosa~Cruz.
El abogado, aunque no tenga muchos argumentos, logra transmitir lo que desea a la mente del juez; y al médico le basta decir una frase: “Tú estarás mejor mañana”, o ponerle la mano encima, como hacen los Reyes de Inglaterra, para que realmente así sea. Pero es necesario que lo haga de una manera positiva, porque el optimismo Es Acción, el pesimismo: Inacción.
Hay que evitar la eterna repetición de ideas, de pensamientos nefastos. Nuestra prensa hace mucho mal con estampar, sobretodo en letras de molde, los crímenes, los acontecimientos feos; en lugar, como hacen ciertos periódicos en Alemania y Estados Unidos de traer solamente noticias de alegría que dan un resultado positivo.
Así, pues, debemos constantemente tratar de fomentar este Yo Interno para que produzca éxitos, alegrías, y nos lleve a la conquista de la felicidad; la felicidad tiene como base la libertad y la libertad está basada, como dije en días pasados, en la libertad económica, y esa es la diferencia de los Rosa~Cruz occidentales y los Teósofos orientales, porque ellos siempre
dicen: “Puedo despertar el Yo Interno Matando el Deseo, compaginando las facultades interiores, con las exteriores”.
Yo creo que en lugar de hacer voto de riqueza. El que no tiene comodidades, el que ha tenido ocasión de pasar por la miseria y no posee un hogar confortable, habrá sentido que cuando nos falta lo necesario, no hay inspiración. Del hombre que no le falta nada se puede lograr algo. Yo siempre digo a mis discípulos: “Conquistad fortuna por cualquier medio con una salvedad; Nunca en Perjuicio de terceros, sino en Beneficio de los demás”.
Dr. Arnold Krumm Heller
Maestro Huiracocha
Revista Rosa Cruz N° 12. 27 de Marzo del 1930
Maestro Huiracocha
Revista Rosa Cruz N° 12. 27 de Marzo del 1930








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